Muchas veces me preguntan cuál es el secreto para que la Terapia Breve Estratégica tenga tan buenos resultados en tan poco tiempo.
En mi opinión el secreto mejor guardado de la TBE son las soluciones intentadas disfuncionales, término acuñado por primera vez por John Weakland, de la escuela de Palo Alto.
Concentrándonos en las soluciones intentadas que mantienen el problema, interrumpiremos el círculo vicioso de soluciones intentadas para desbloquear la situación patológica. Dicho en otras palabras, cuando tengo un problema, aplico un intento de solución y, si no funciona, pienso que no lo he aplicado bien, o bien que los demás no lo han entendido, de modo que insisto; si funciona, el hecho de aplicarlo de manera reiterada incluso a situaciones diferentes hace que, tras la mejoría inicial, el resultado desaparezca, pero continúo insistiendo.
En base a este concepto Giorgio Nardone elaboró una serie de protocolos basados en estratagemas específicas para cada tipo de lógica que mantiene el problema.
Gracias a estos protocolos la TBE ha conseguido una eficacia, entre otros, del:
Basado en datos extraídos de: “Surcar el mar sin que el cielo lo sepa” de Giorgo Nardone y Elisa Balbi.